Blogia
Carlos Alexis.

Bendita tú.

Bendita tú.

 

BENDITA TÚ

 

La noche abre la puerta y entras tú, dulces pasos de sol y con luces de ternura rasgada, para llenarme de ti y de la suavidad de tu piel.

 

Sublime encuentro añora mi alma, lleno de tiernas promesas ardientes para matar con caricias que solo me otorgan amor del bueno.

 

El sol entra contigo hasta mi cama, te acercas y me miras y eres tú.

 

Dulce violeta de lejanos jardines, que vienes para curar las heridas de mi alma abatida, llena de pequeños cuadritos, por donde en ocasiones he recibido algún destello luminoso, pero que por extrañas circunstancias no encontraron morada y ya no están.

 

A tu lado no vuela el tiempo, a tu lado no pasa el día. Detiene su caminar el viento, cuando le cuento que tú eres mía.

 

Contigo se decir te quiero, lo extirpas con sublimes pujanzas cuando me entregas tus labios, fuente lujuriosa de mi fruto viril, estancia donde puedo confiar el néctar de mi vientre.

 

Bendita tú, sí, bendita tú por siempre.

 

Tú, que pones en mi boca y en mi corazón la verdad, cazando dulcemente con tu sexo la necesidad de amarte a cada instante, hasta lograr esa dependencia de tu amor.

 

Tú, que dejas el invierno si te vas a otros caminos, tú, que aproximas el verano si me miras con nobles y sublimes ojos. Sabes que a tu lado no vuela el tiempo, el reloj detiene su andar, junto a ti no pasa el día y detiene el viento su andar, cuando le cuento que tú eres mía.

 

Carlos Alexis.

 

0 comentarios